La canción de las hadas

Las danzas son el ejercicio festivo que de modo más general se atribuye a las hadas, son expertas en ello. En la literatura, a partir del siglo XVI, encontramos constantes referencias a las hadas como danzantes. En la anónima The maides metamorphorsis, producida más o menos en las mismas fechas que Sueño de una noche de verano, tenemos a un agradable conjunto de fiestas de hadas, acompañadas por la canción siguiente:
A la luz de la luna retozamos y jugamos, con la noche empieza nuestro día;
mientras danzamos cae el rocío;
danzad todos, rapazuelos,
ligeros como la abejita,
de dos en dos y de tres en tres:
allá vamos, allá vamos.
Y en una época posterior del mismo siglo
tenemos al jovial Obispo Corbet de << Farewell Rewards and Fairies>>:
por la mañana y también al atardecer
alegres estabais y contentos,
ni sueño ni pereza tenían
aquellas bonitas damas.
Cuando Tom volvía a casa de trabajar,
o Ciss se levantaba para ordeñar,
alegre, alegre seguía su tambor,
y ágilmente saltaban sus pies.
"Diccionario de las hadas" Katharine Briggs filósofa y escritora del folklore irlandés y escocés del siglo XIX.




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